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jueves, 11 de septiembre de 2025

Hola de nuevo

Todos recordamos épocas pasadas como los mejores momentos: cuando éramos felices, cuando las preocupaciones parecían no existir, cuando todo fluía con mayor facilidad y la vida tenía otro color. O al menos, así nos lo hace creer la memoria, que guarda instantes y emociones irrepetibles, recuerdos que ya no volverán, pero que siguen dándonos sentido en el presente.

La ropa es, en cierto modo, un gran conector con esos viajes en el tiempo. No recomiendo anclarse en el pasado, pero sí valorar y redescubrir momentos escondidos en la memoria gracias al simple hecho de volver a usar una prenda. Para mí, se ha convertido en un viaje increíble al que últimamente me estoy aficionando.

La gran ventaja es que la moda es cíclica: todo acaba volviendo… o al menos eso nos hacen creer. Puede que a simple vista no lo parezca, pero nunca ha dejado de ser “cool” ponerse aquella marca o prenda que usabas en 2015, sobre todo cuando está cargada de recuerdos y de grandes momentos vividos con ella que te hacen sentir bien. No hagas caso a esos gurús que dicen todo lo contrario.

Por ello os voy comentar marcas o prendas que voy a empezar a vestir este otoño - invierno:

- Diadora: Recuerdo a mi madre comprándome unas para la clase de gimnasia en el colegio, y también recuerdo perfectamente el enfado que me llevé porque no eran Nike ni Adidas. La única razón por la que se decidió por la marca italiana fue porque estaban rebajadas, nada más.

El modelo del tenista Borg es una auténtica joya para el día a día: blancas, de cuero y muy versátiles. Funcionan con cualquier outfit y nunca pasan de moda. Sin duda, será mi próxima compra en cuanto encuentre una buena opción vintage.

- Converse Chuck 70: Cuánto hate le ha caído a esta silueta y cuánto daño le hizo la colaboración con Comme des Garçons. ¿Qué decir de ellas? Las he llevado toda la vida, desde que tengo uso de razón: altas, bajas, en mil colores. Para mí son unas zapatillas “solucionadoras”, siempre elevan un outfit, siempre aportan algo.

Si te decantas por unas Converse, insisto en que elijas el modelo Chuck Taylor 70. La suela, los refuerzos y los materiales son de mucha mejor calidad que los de las básicas. Además, cuentan con infinidad de colaboraciones: desde la mítica con la firma japonesa y su icónico corazón (que también tuve y aún conservo), hasta los últimos colorways junto a Tyler y su marca Golf.

- Polo estilo rugby: Cómo los odiaba… Tenía una fijación en contra de ellos. Recuerdo uno de la marca americana Gant, azul marino con blanco, cuyo cuello no podía soportar. Llevaba también un número en la espalda, no recuerdo cuál, y unas coderas de otro color y tela.

Aun así, les guardo un cariño especial. Toda mi infancia los vestí, y con el tiempo aquel rechazo se transformó en nostalgia. Supongo que el odio acabó convirtiéndose en afecto, porque hoy me transportan a momentos geniales.

Marcas que recomiendo: Gant, Polo Ralph Lauren, J.Crew, Noah… en cualquier color. Además, en Vinted se pueden encontrar infinidad de ellos a muy buen precio.

Vans authentic: Como muchos chicos, también tuve mi etapa skater… o al menos lo intenté. Al ver que era incapaz de hacer nada encima de un skate, me pasé al penny, lo cual resultó ser otro fracaso. Recuerdo perfectamente que llevando estas zapatillas me abrí el codo el día de mi cumpleaños; aún tengo grabados todos los detalles de lo que llevaba puesto.

Aunque arrastro un semi trauma con ellas, debo admitir que la polémica colaboración con J.Crew, criticada por usar IA en la comunicación sin avisar, me gustó. (Ese tema me encantaría desarrollarlo en otro blog). Y por eso he decidido darles otra oportunidad. Esta vez me las he comprado en azul marino.

- Barbour: Esta prenda sí que me gustaba, no vayáis a creer que todo lo que me ponían mis padres no me gustaba. Abrigaba muchísimo gracias a su forro de pelo y, además, era muy resistente. El mío me duró años; dejé de usarlo simplemente porque me quedó pequeño.

Sin duda, será uno de los abrigos que rescataré este invierno. Tengo muchas ganas de volver a tener uno, a pesar de que su precio es bastante alto. Lo que sí puedo asegurar es que te durará toda la vida y, además, es una prenda totalmente atemporal. Me encantan las colaboraciones con Noah o C.P. Company, pero seguramente me decante por el modelo clásico de toda la vida.

- Botas Kickers: Han sido las botas de mi vida. Creo que nací con ellas puestas. Mi madre las adoraba, y no recuerdo un solo fin de semana de invierno en el que no las lleváramos mis dos hermanos pequeños y yo. Eran indestructibles, lo cual nos parecía alucinante. Y lo mejor: para ser niños, no nos resultaban incómodas… algo que, siendo sinceros, es un hito irrepetible.

Hace tiempo que quiero volver a tenerlas, pero aún no encuentro la mejor opción. Existen muchos colores del modelo Kick Hi, aunque mis favoritos siempre han sido el rojo o el granate. Me hace gracia pensar que, de algún modo, llevé barefoot en mi infancia y que ahora, tantos años después, deseo volver a ponérmelas. Me gusta mucho la colaboración que hicieron con Palace, pero desgraciadamente son muy difíciles de conseguir hoy en día.

Hasta aquí mi viaje al pasado y a las prendas que me gustaría recuperar este año. Espero que os haya gustado y que, de alguna forma, os animéis también a reencontraros con ese niño que no disfrutaba de vestirse y al que su madre le elegía la ropa casi a la fuerza. Porque, al final, como siempre dicen, las madres solo quieren lo mejor para nosotros… y yo me estoy dando cuenta ahora.

Un abrazo muy fuerte,

Jandro

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